Hablar de amor a primera vista podría ser perfectamente hablar del efecto que generaron en mí las Vans que os enseño hoy , al instante.
Es una marca que adoro pero nunca había optado por el modelo de bota y doble suela y se han convertido en todo un descubrimiento sobre el que volveré porque no pueden ser ni más cómodas ni más bonitas.

Este tipo de modelo nos regala unos centímetros de más sin restarnos por ello ni un ápice de comodidad.
El 16 de Marzo de 1966, los hermanos Paul y Jim Van Doren junto con sus socios Gordon Lee y Serge Delia, introducen al mercado un modelo de zapatilla que se hará eco por sí mismo y que marcará un antes y un después.

El público no pudo acogerlas mejor y año tras año, iban ganando fieles seguidores que no dudaban en incorporarlas a su armarios . Siendo honestos, estamos ante un modelo que lo reúne todo. Mezcla atemporalidad con un diseño que se remonta a sus inicios y nos trae ese tradicionalismo del primer día pero que también está dispuesto a seguir el curso de la moda y de los tiempos para impregnarlo de actualidad.
Una posibilidad que es apta para todos los estilos y gustos y que no entiende de estaciones pues en todas ellas, son bienvenidas.

Las hemos visto combinadas con jeans, faldas e incluso vestidos festivos y elegantes.Todo vale y en todas estas posibilidades, encajan a la perfección.
En está ocasión me he decantado por combinarlas con una sudadera Tommy que podría considerarla perfectamente un básico de armario gracias a su fit .

Justo para debajo y con la intención de jugar con la superposición y el contraste, una camiseta de rayas con borde amarillo en la parte superior que aporta un extra de luz y hace un guiño al borde de nuestras zapatillas.
Para la parte de abajo, unos jeans amplios de cintura alta que se ajustan perfectamente al cuerpo y a pesar de no ser entallados, no se desdibujan nuestras líneas.

Por último y como pieza que cierra, una biker de polipiel. Confieso que está dentro de mi lista de prendas imprescindibles y que siempre les he dado muchísimo uso. Es ese tipo de prenda que sabes que siempre suma y que nunca pasará de moda .

En definitiva, un look desenfadado, casual , compuesto por prendas que brillan por su versatilidad y atemporalidad. Un look donde el todo vale y adquiere fuerza , donde las posibilidades están sobre la mesa y la apuesta segura ya fue anunciada incluso antes de jugarla.
