Si ha habido un calzado que ha ido marcando el paso la temporada pasada y volviendo con la misma fuerza en esta, han sido sin ninguna duda las botas cowboy.

Una tendencia a la que no he dudado en sumarme porque me encanta. Tenía varias con un diseño de caña más bajito pero estas creo que son el modelo perfecto.

¿Por qué? Por su color versátil, el largo que envuelve a la perfección y estiliza visualmente, el acabado en punta que contribuye también a éste efecto y el tipo de tacón que nos regala centímetros sin restar comodidad.

En definitiva, un modelo al que le sobran los «pero».

Las combinaciones que podemos hacer son muchas y particularmente, me encanta como quedan con vestidos pero también una opción a la que ir sobre seguro es conjuntarlas con jeans como en el look que os muestro hoy.

He querido seguir con el mismo tono de las botas, y por eso he optado por el mismo tono de verde y por el marrón pues ambos encajan muy bien. Para el fondo de la parte superior, un body que se ajusta a la perfección y que resulta especialmente favorecedor. Se ha convertido en un buen básico de armario pues gracias al tipo de tejido , lo puedo usar durante todo el año y utilizarlo tanto de prenda principal como hacerlo partícipe de un look con superposiciones.

La americana me encantó en cuanto la vi. Clásica y elegante con detalles que nos pueden recordar a la moda inglesa más tradicional. Una pieza que siempre es y será un acierto y que nos reafirma que la moda es cíclica y que aquello que funcionó en el pasado, puede obtener el mismo resultado en el presente.

Termino el look con los accesorios, entre los que destacamos las gafas de sol, el reloj y el coletero. Todos ellos siguiendo la gama cromática general y teniendo notoria presencia en el outfit.

Creo que este tipo de elementos siempre suponen el cierre perfecto.

¿Qué os parece?

Se dejó mecer por la brisa, disfrutar de las vistas, ser acariciada por el sol y saboreó el momento – Ohyepblog