Canales, bicis, olor a gofres y esa sensación constante de estar en una postal. Empezamos la primera parte de la guía donde os dejaré algunas paradas que no os podéis perder si os aventuráis a conocer esta ciudad rebosante de encanto.

Y como no podría ser de otra forma, empiezo por la que fue la visita que más me marcó:

Casa de Ana Frank

Uno de los lugares más impactantes de la ciudad. Entrar aquí es entender una parte muy dura de la historia a través de Ana Frank que considero que todos deberíamos conocer.

Entre 1942 y 1944, Ana, su familia y otras cuatro personas se ocultaron en un lugar secreto dentro del edificio, llamado “anexo secreto”. Estaba escondido detrás de una estantería giratoria y allí vivieron durante dos años en silencio para evitar ser descubiertos por los nazis.

Tristemente, fueron delatados y deportados en 1944 a un campo de concentración.

👉 Tip importante: compra las entradas online con antelación (se agotan rápido).
🕒 Horario aproximado: 9:00 – 22:00

En definitiva, una visita que no os podéis perder y que os acercará a una realidad no tan lejana.

🌷 Bloemenmarkt

El mercado flotante de flores más famoso del mundo (y único en su estilo). Está situado sobre barcazas en el canal Singel, lo que le da ese aire tan característico de Ámsterdam.

Aquí encontrarás:

Como curiosidad, contaros que aunque hoy es más turístico, en sus orígenes (siglo XIX) los comerciantes llegaban en barco con flores frescas directamente desde los viveros.

🕒 Horario: 9:00 – 17:30 aprox.

Barrio de Jordaan

Si el Bloemenmarkt es lo turístico, Jordaan es el alma auténtica de Ámsterdam.

Este antiguo barrio obrero se ha convertido en una de las zonas más bonitas y con más personalidad de la ciudad. Aquí todo es más tranquilo, más local.

Canales

Si hay algo que define Ámsterdam, son sus canales. No es casualidad que la ciudad sea conocida como la “Venecia del norte”: tiene más de 100 km de canales y más de 1.500 puentes.

Fueron construidos en el siglo XVII durante la Edad de Oro neerlandesa y hoy forman parte del Anillo de Canales de Ámsterdam, declarado Patrimonio de la Humanidad.

Ámsterdam no es solo lo que ves, es cómo te hace sentir. Es una ciudad para caminar sin mapa, para parar en cualquier esquina y pensar: “qué sitio más bonito”.


Casitas de colores

Uno de los detalles que más enamoran de la ciudad son sus casitas estrechas y de colores, alineadas junto a los canales. Parecen sacadas de un cuento… pero tienen mucha historia detrás.

Son altas y estrechas porque antiguamente se pagaban impuestos según el ancho de la fachada y muchas están ligeramente inclinadas por el paso del tiempo . Como curiosidad, en muchas verás un gancho en la parte superior que se usa para subir muebles ya que las escaleras son muy estrechas.

Entre flores , canales que parecen espejos y las casas inclinadas que cuentan historias, cada rincón tiene algo especial. Hasta aquí la primera parada de esta guía! Nos vemos en el siguiente post ♥