Sus fachadas llenas de color, la luz mediterránea y ese ambiente tranquilo de la costa alicantina crean el escenario perfecto para un look que apuesta precisamente por eso: color, estampados y una estética relajada pero cuidada.

Para esta ocasión elegí una combinación en la que el estampado y los tonos cálidos son los grandes protagonistas, acompañados por accesorios naturales que aportan ese toque veraniego que tanto me gusta.

El look parte de un top en color rojo oscuro – granate , con un ligero drapeado en la parte delantera. Es una prenda sencilla en cuanto a diseño, pero el color hace que tenga mucha presencia.

Este color aporta profundidad y sofisticación, y además conecta directamente con algunos de los tonos rojizos de la falda. Me gusta especialmente utilizar un color intenso como este en verano cuando se combina con tejidos ligeros y accesorios naturales, porque el resultado sigue siendo fresco pero tiene un punto diferente al habitual blanco, beige o azul.

La gran protagonista es la falda midi estampada, con un llamativo dibujo geométrico y orgánico en tonos beige, negro, rojo y granate. Su corte fluido aporta movimiento al caminar y consigue que una combinación aparentemente sencilla tenga mucha personalidad.

Aquí el estampado es, sin duda, el elemento que define el look.

El rojo y el granate de la ropa encuentran su reflejo en la vegetación, mientras que los tonos beige y naturales conectan con la arquitectura y la luz de la costa. Al fondo, las famosas fachadas de colores de Villajoyosa terminan de crear una imagen llena de tonalidades.

Es precisamente esa mezcla de colores la que hace que el conjunto funcione tan bien en este escenario.

Para completar el estilismo, elegí accesorios de inspiración natural.

El sombrero de rafia es perfecto para un día soleado. Además, su tono natural consigue suavizar la intensidad de los colores de la ropa.

El bolso de rafia sigue la misma línea. Pequeño, ligero y en un tono neutro, funciona como contrapunto frente al estampado de la falda.

Son accesorios que no necesitan demasiado protagonismo para transformar un look.

En los pies, unas sandalias planas completan la combinación. Para mí es imprescindible este tipo de calzado si pretendo hacer turismo o caminar durante varias horas.

Cuando llevamos una prenda tan protagonista como esta falda, el resto del estilismo no necesita demasiados elementos.

La clave está en escoger colores que ya estén presentes en el estampado y repetirlos en pequeñas dosis. Por eso el granate funciona tan bien con los tonos de la falda, mientras que la rafia introduce un tono natural que equilibra todo el conjunto.

El resultado es un look femenino, cómodo y con personalidad, pero sin caer en el exceso.

Y Villajoyosa parece hecha para ello.

Entre fachadas de colores, palmeras, luz y mucho sol

Un look de verano para recordar un lugar lleno de color. Porque a veces vestir también es una forma de viajar. 🤎❤️