La primavera llegó con su dulce imposición , dando color al lienzo, dejando la miel en los labios…

Siempre he adorado el punto intermedio que caracteriza a la primavera y el otoño, esa transición que nos pone en el banquillo para prepararnos para la intensidad de las próximas que llegan.La indecisión tomando un papel protagonista , la calma que parece que atesoran en sus estelas, la previa a la última, la pausa que coge impulso…


Y pensando en esto, casi podría decir que me ha sorprendido su llegada . Tal vez por falta de control sobre el «ahora» por mi parte o simplemente por puro despiste pero … en qué momento abril se ha llenado de primavera , en qué momento abril es ya la hoja vista del calendario, en qué momento primavera tocó a la puerta y se abrió paso.
Sea como sea, siempre bienvenida.

Y entre las bonitas indecisiones que trae consigo y centrándonos ya aquí en lo que a la moda respecta, estamos en esa etapa en la que hay un continúo debate de armario hilado continuamente al tiempo y como os dije en el post pasado, estoy aprovechando los días en los que aún no hace tanto calor para seguir aprovechando prendas y complementos que pronto guardaré.
En esta ocasión , el look está compuesto por varios elementos que adoro y que suponen para mí una buena base como fondo de armario. Unos jeans negros, una camisa blanca y unos botines o botas negras. Tres piezas tan versátiles como atemporales.


Es increíble lo que puede llegar a vestir una camisa blanca. Considero que es de las prendas a las que más provecho podemos sacar, que más fácilmente se adaptan a cualquier estilo y ocasión y que además, sientan realmente bien.
Damos color a la base del outfit con un chaleco de punto grueso con detalles de perlas en su cierre. Son éstos los que consiguen que la prenda se diferencie y los que le aportan un valor extra.

Para la parte inferior y como ya os adelantaba, unos jeans que se verán ajustados a la cintura y cadera por un cinturón con detalles dorados y unas botas de media caña con terminación en punta que lograrán alargar visualmente nuestra figura.

Por último, un bolso Valentino en rojo que hace un guiño a los detalles del chaleco. Adoro esta marca en cuestión de accesorios pues creo que siempre recuperan clásicos de antes junto con piezas del momento

En definitiva, un look formado por prendas y complementos que me representan al cien por cien y que considero que son todo un acierto tanto individualmente como combinadas.
