Me gusta pensar que la magia de la vida también está en los imprevistos que dejan el control fuera de juego. En esos traspiés que no hacen más que recordarte que el suelo siempre está , ahí, bajo tus pies . En los planes que se ven torcidos por aquello que ha decidido sobrevolar la calma de ese lunes que pintaba rutinario …

Desde que leí «no es lo que sucede, sino cómo reaccionas a ello lo que importa » , algo hizo click en mi cabeza y desde entonces ,las penas, los imprevistos … pesan menos y asumo con gusto , si es que puedo decirlo así, que son parte de ese baile de la vida del que no quiero perderme nada.

Que las reglas del juego nunca nos impidan jugar porque cuando una puerta se cierra, se abre una ventana pero nadie si ésta va a dar a un patio común sin luz o a convertirte en la persona privilegiada que puede tomar café mientras tiene de fondo un atardecer que sobrevuela la Almudena y sí, los detalles importan pero no tienen que quitarle peso al elemento protagonista : nuestra ventana, nuestra oportunidad.

Y si lo que ves no te gusta, cierra y abre otra, así en repetición hasta que el resultado se asemeje , por poco aunque sea, al esperado / soñado porque si algo he aprendido también , es que bastante difíciles son las cosas a veces de puertas para afuera como para delimitar también nuestro propio espacio o siguiendo la metáfora inicial, nuestro tablero de juego.

Y no vengo a decirte que te conviertas en el arquitecto de tu vida, vengo a decirte que asumas todos los roles juntos que te apetezcan y bailes bajo la lluvia ya que estás.

Bienvenidos sean los cambios, el atreverse y el saltar sin ver claro el resultado. En todo ello hay crecimiento personal aunque de primeras no sepamos verlo . Si lees esto y tienes una idea en la cabeza que lleva tiempo rondándote pero el miedo no te deja abrazarla , déjame decirte que el miedo es la antesala al cambio y el valor está en caminar de la mano de esa sensación.

Y sí, en teoría hoy tendría que hablaros sobre el look pero he decidido cambiar a última hora y oye, qué bien sienta de tanto en tanto salirse de lo pautado y dar un pequeño golpe sobre la mesa, un gesto mínimo pero un simbolismo enorme para uno mismo porque hay ante lo indiscutible uno tiene que cambiar el sentido en el camino, ante lo imprevisible uno tiene que sacar su as bajo la manga y empezar a ver las formas de hacer frente a esa nueva situación , ante el «no» un «sí» a la espera y ante la lluvia , paragüas .

En cuanto al lugar que sí merece una mención , se trata de Fagaras en Rumanía. Este lugar alberga una imponente fortaleza que fue residencia de príncipes de Transilvania .Empezó a construirse a finales del siglo catorce sobre una antigua fortificación de madera y se encuentra rodeada por un foso de agua y enormes murallas.

En su interior , encontraréis un museo con algunas de las cosas que se conservan de aquel momento .Una visita que os recomiendo si estáis por la zona.

Y con este pequeño repaso de vida y lugar , únicamente me queda desearos un muy feliz viernes. Nos vemos la semana que viene.