Confieso que aunque siempre he adorado las flores, mi fascinación por ellas se ha ido forjando a lo largo de los años. Cumplidora del tópico de flores y bombones – a mucha honra- , me resulta relajante el efecto que genera un ramo natural en una mesa o en cualquier estancia de la casa .
Belleza sobre cualquier soporte elegido, así sin más .
Con la delicadeza propia de las cosas que encandilan , con un romanticismo sutil que bailotea entre los pétalos, con ese semblante icónico que no necesita florituras.

Sé que llevaba un tiempo sin actualizar entrada por este pequeño rincón que atesoro con mimo y no tengo otra excusa que la vida y el tiempo. Los últimos meses han sido un pulso continúo a éste por exprimir todo lo que estuviera dispuesto a dar, la agenda sobrecogida y la infinita cola de intenciones que lleva conmigo desde que me conozco -a mí misma sí – por lo que ha sido inevitable que ciertas cosas se quedaran en el tintero ( temporalmente) y esta ha sido una de ellas.
¿El lado positivo? Que cuando algo te apasiona y lo dejas descansando , sin olvidarte de ello pero baja la luz tenue, vueles con más ganas .

El look que os enseño hoy me gusta especialmente pues creo que se identifica conmigo y con mi forma de vestir al cien por cien gracias a los elementos que lo componen. Por un lado , tenemos un chaleco tweed elegante, clásico , de líneas sencillas pero con detalles que le otorgan una diferenciación indiscutible.
Tenía ya este mismo diseño en americana que ya me habéis visto por aquí, incluso usada de vestido y cuando vi que también estaba en este formato, no lo dudé. Además , la tela es tan ligera que lo hace perfecto para esta época de calor.


Su escote en pico acentuará y alargará visualmente la zona del cuello y los grandes botones que recorren la zona central de la prenda consiguen estilizar y captar nuestra atención . Suman también un extra a esa estética clásica y elegante que persigue.


Para la parte de abajo, unos shorts negros de cintura alta que continúan con ese efecto de estilizar la figura que ya nos daba la prenda superior. Algo que conseguimos con este tipo de prendas es jugar con la diferencia de amplitudes al tener en la parte de arriba una prenda entallada y en la inferior una vaporosa. Es decir, equilibrio.

Por último, unas sandalias de tacón con doble tira que consigue envolver todo el tobillo . Son un buen fondo de armario que combinan con todo .
Los detalles dorados del hilo de la prenda principal y de los accesorios consiguen dar luz al conjunto , así como el maquillaje que entremezcla los tonos tierra sobre un fondo negro.
En definitiva, creo que se trata de un look femenino , atemporal con prendas que presentan mucha versatilidad fuera del propia outfit y que resultan de lo más favorecedoras.


Y allí estaba, sucumbiendo a la tentación de lo que es bello por naturaleza, de la fuerza de la delicadeza, del poder de las pequeñas cosas, del frenesí de lo efímero y de cada una de las letras que todo ello la inspiraba. – ohyepblog
