Plagada de flores y color, haciendo partícipe a la primavera.

Adoro las prendas con estampados alegres, las flores han plagado nuestras prendas convirtiéndose en uno de los estampados estrella cada año.

Los diseñadores trasladan la primavera a la tela y llenan de calidez nuestros armarios. Femenino, elegante y atemporal son algunos de los muchos adjetivos que podemos atribuirle a este estampado que fue todo un furor en los sesenta y se quedó para demostrar que seguiría siendo una opción perfecta capaz de imponerse al tiempo .

Además del estampado, el vestido que os enseño hoy tiene varios detalles que creo que lo convierten en una prenda especial que consigue diferenciarse con facilidad. Por un lado, el escote en forma de corazón consigue favorecer la zona del pecho y alargar visualmente nuestro cuello.

La forma de las mangas también acentúan aún más la zona superior y los hombros.

Por otro lado, la estructura entallada y con esos pliegues que recorren toda la pieza, revisten a la perfección nuestra silueta y por último, los diferentes colores dotan de muchísima versatilidad a la prenda permitiendo que podamos optar por diferentes opciones en cuanto a los accesorios y complementos. Es el momento para añadir color , eligiendo un rojo por ejemplo para las sandalias o decantarnos por un look con notas más clásicas que actúen de contrapunto y escoger la neutralidad del negro.



En definitiva, una prenda que lleva consigo uno de los estampados estrella , femenina, con un tejido ligero y muy favorecedor capaz de potenciar toda la silueta y con infinidad de posibilidades.

Diría que no podemos pedirle más a un vestido pues cumple con todo las premisas que hacen que se convierta en un buen resultado, una opción segura y una buena compra.


“El vestido debe seguir el cuerpo de una mujer. No es el cuerpo el que debe adaptarse al vestido.” Hubert Givenchy.