Entre el azul mar y azul cielo, se encontró. En calma. Siendo consciente de cada respiración, soñando en alto , atesorando el momento, creyendo una vez más en el inmenso valor de las pequeñas cosas.

Si hablamos de amor a primera vista, este vestido entraría en uno de los ejemplos de la lista que diera base a la definición. Es de Zara y tanto los detalles como el color hicieron que fuera un sí rotundo.
Por un lado, ya sabéis que los tonos azules tienen cabida en mi armario desde siempre. Creo que lleva atemporalidad y versatilidad a partes iguales consigo y que transmite cierta templanza de lo más embaucadora.

Por otro lado, son muchos los detalles que lo diferencian. Jugar con el contraste de dejar al descubierto parte de la zona central y el costado junto con un diseño de cuello alto , me parece tan acertado como favorecedor.
Es entallado por lo que nuestra silueta se ve positivamente potenciada y gracias al tipo de tejido y al contraste que os comento, creo que puede estar en nuestro armario durante todo el año sin importar la estación.


He optado por un look monocolor y decantarme por zapatos en el mismo tono.Ya los habéis visto en otras ocasiones pues son los Michael Kors que llevé a la boda de mi mejor amiga. Son tan cómodos que es muy fácil recurrir a ellos.
Además, adoro que la zona del tacón sea plateada porque hace que el diseño sea mucho más llamativo y encaja a la perfección con nuestro color principal.
De hecho y siguiendo esto, he añadido un bolso de mano plateado junto con detalles también en el maquillaje.



En definitiva, creo que se trata de un outfit que me representa totalmente, actual, femenino , favorecedor y con multitud de posibilidades. Apto para la moda imperante de hoy y para la de mañana.
Un vestido con presencia propia, que no necesita recurrir a diferentes accesorios para ganar protagonismo pues el diseño ya consigue esa posición por sí mismo.
En otras palabras, todo un acierto.

Y allí estaba ella , acomodando su vestido nuevo en ese espació reservado previamente para él. Siendo feliz con aquello que la hacía feliz, apostando siempre por ella misma como antes nunca. Recordándose esto último cada mañana, proyectando cada uno de los objetivos que había dibujado sobre la mesa . Dejándose llevar pero con dirección , retroceder para coger impulso … Viviendo con todas y cada una de las letras – ohyepblog
