Budapest es una de esas ciudades que respiran historia y elegancia en cada esquina, y pasear junto al Danubio es la mejor forma de sentirlo. Este look nace precisamente de ese contraste tan especial entre arquitectura imperial, aire romántico y una estética urbana.

Para recorrer la ciudad con comodidad sin renunciar al estilo, opté por un abrigo largo en tono morado oscuro, una elección perfecta para el otoño e invierno en Europa Central. Su corte recto aporta elegancia, mientras que el detalle de pelo en la solapa añade textura .

Debajo, un jersey en un tono suave entre rosa empolvado y lila, equilibra el conjunto y aporta luz al rostro, mientras que los pantalones negros y el calzado oscuro alargan la silueta y mantienen el look sobrio y atemporal.

Es un outfit pensado para caminar, explorar y, por supuesto, fotografiar cada rincón.

Un look que funciona tanto de día como de tarde, ideal para una ciudad donde el estilo es silencioso pero muy presente.

En cuanto a la zona , el escenario no podía ser más inspirador. Esta zona, situada a orillas del Danubio, ofrece una de las vistas más icónicas de Budapest. Al fondo se alza el Castillo de Buda, con su cúpula verde inconfundible, dominando la colina y recordándonos el pasado imperial de la ciudad.

El paseo está lleno de detalles: barandillas de hierro, farolas clásicas, esculturas y bancos que invitan a detenerse y observar. Como detalle, tenéis la estatua «de la Princesita » que está inspirada en Évike Marton, la hija mayor del escultor húngaro László Marton.

Una zona perfecta para caminar sin prisa, especialmente en otoño, cuando los colores del paisaje suavizan aún más el ambiente.

Además, esta parte de la ciudad conecta muy bien con el centro y con los puentes más famosos, lo que la convierte en un punto clave para descubrir Budapest a pie.

Como decía al inicio ,Budapest no necesita artificios, y lo mismo ocurre con la moda cuando se elige bien. Un abrigo con carácter, prendas neutras y una ciudad con historia hacen el resto.