A veces no necesitamos cambiar todo el outfit para conseguir un efecto distinto. Basta con jugar con una sola prenda clave: la capa exterior. En estas fotos vemos exactamente eso: el mismo look base, transformado únicamente al añadir una chaqueta o un abrigo.

El look base
La combinación es sencilla, cómoda y muy fácil de repetir:
- Jersey de cuello alto en verde
- Vaqueros rectos
- Botines marrones
- Bolso en tono verde oscuro
Un conjunto equilibrado, práctico y con ese punto elegante que funciona tanto de día como de tarde.

Versión 1: Con chaqueta
En la primera imagen llevo el look con una chaqueta verde, que mantiene la ligereza del conjunto.

Qué transmite:
- Estilo más casual y urbano
- Perfecto para entretiempo
- Ideal para días activos en los que quieres ir arreglada sin verte demasiado formal
Es el tipo de outfit que funciona igual para una mañana de trabajo, una comida informal o una tarde de recados.

Versión 2: Con abrigo
En la segunda foto, el mismo look cambia por completo al añadir un abrigo tipo aviador con borreguito.
Qué aporta:
- Más presencia y personalidad
- Un aire más invernal y sofisticado
- Ideal para temperaturas bajas o planes más especiales

Aquí el outfit se siente más trabajado, aunque en realidad solo hemos añadido una prenda encima.
Versión 3: suma ambos
Ya sabéis que la superposición de prendas es una tendencia que nos acompaña en el tiempo y , afortunadamente, no nos abandonará . El mejor aliado del frío y el «más-más» que funciona tan bien.

Tener una buena base y jugar con chaquetas y abrigos te permite multiplicar tus outfits sin complicarte.

Conclusión
Un mismo conjunto puede adaptarse a distintos momentos del día y estaciones simplemente cambiando la prenda exterior. La chaqueta aporta ligereza y frescura; el abrigo, carácter y abrigo (literal y estilísticamente).

Y así es como el verde se apoderó de aquel invierno. Regaló calidez a aquella joven en un día cualquiera, en una tarde cualquiera , en un suspiro en el tiempo y en un recuerdo futuro.-ohyepblog
